Ensayo experiencial sobre los Estados Expandidos de Conciencia
El origen del Análisis de la Conciencia y de la Hipnosis Expansiva
Durante casi dos años llevé a cabo un ensayo experiencial de investigación en el que realicé más de 800 Análisis de Conciencia para estudiar los fenómenos que emergen en los Estados Expandidos de Conciencia.
Este ensayo experiencial nació con dos objetivos muy claros.
Es importante señalar que este ensayo no tuvo una finalidad terapéutica, sino exclusivamente investigadora. Su único objetivo fue observar, registrar y estudiar los fenómenos que emergían durante los Estados Expandidos de Conciencia.
Aunque muchas de las personas participantes experimentaron cambios personales durante el proceso, el propósito de la investigación no era tratar trastornos ni aplicar una intervención clínica, sino comprender mejor la naturaleza de la conciencia y documentar de forma rigurosa los fenómenos que surgían durante las sesiones. Cada sesión formaba parte de un proyecto de investigación experiencial orientado al estudio de la conciencia y al desarrollo de una metodología propia basada en la observación y la experimentación.
El primero consistía en investigar si, a través de un elevado número de experiencias con personas completamente diferentes, era posible encontrar patrones que se repitieran de forma consistente y que aportaran información sobre fenómenos como los aparentes recuerdos de vidas pasadas, los casos de xenoglosia, la obtención de datos históricos que posteriormente pudieran ser contrastados y otras experiencias relacionadas con la posible continuidad de la conciencia tras la muerte física.
Nunca me interesó extraer conclusiones a partir de un caso aislado. Mi interés estaba en la repetición. Quería comprobar si los mismos fenómenos aparecían una y otra vez en cientos de personas que no se conocían entre sí y que llegaban a las sesiones con historias, creencias y experiencias completamente diferentes. Si esos patrones se repetían de manera constante, consideraba que merecían ser investigados con profundidad.
El segundo objetivo era desarrollar una metodología propia.
Durante años me había formado en distintas escuelas de hipnosis, Estados Expandidos de Conciencia y diferentes metodologías internacionales de exploración de la conciencia. Sin embargo, no quería limitarme a aplicar lo aprendido. Necesitaba comprobar por mí mismo qué técnicas funcionaban realmente, cuáles permitían acceder al inconsciente de una forma más rápida, profunda y eficaz y cuáles, simplemente, no ofrecían los resultados esperados.
Por ello, durante cada sesión fui experimentando con diferentes procedimientos. Combiné técnicas procedentes de distintas escuelas, adapté protocolos, eliminé aquello que no funcionaba y conservé únicamente las herramientas que demostraban ser realmente eficaces en la práctica. Aquel proceso fue el resultado no solo de mi formación, sino también de años de investigación, observación, experimentación y mejora continua que habían marcado mi trayectoria hasta ese momento.
Con el paso del tiempo comenzó a surgir una metodología propia. Después de cientos de sesiones, ajustes y perfeccionamientos nació el Análisis de la Conciencia, un procedimiento desarrollado a partir de la experiencia acumulada durante la investigación y diseñado para facilitar un acceso profundo a los Estados Expandidos de Conciencia.
Con la hipnosis seguí exactamente el mismo camino. En lugar de limitarme a reproducir las inducciones que había aprendido durante mi formación, empecé a crear mis propios protocolos, desarrollando nuevas formas de inducir el trance y adaptando cada procedimiento a las necesidades de cada persona. Ese proceso continúa evolucionando en la actualidad y constituye el origen de la Hipnosis Expansiva.
A medida que avanzaba la investigación comenzaron a repetirse fenómenos que llamaron poderosamente mi atención. En numerosas ocasiones aparecieron aparentes recuerdos de otras vidas, información histórica que posteriormente pudo ser contrastada, casos de xenoglosia en los que algunos participantes hablaban espontáneamente idiomas que afirmaban desconocer, llegando incluso a utilizar palabras y dialectos antiguos acordes con el contexto de la experiencia, así como encuentros con familiares fallecidos y otros fenómenos que se repetían con una frecuencia difícil de atribuir al azar.
Este ensayo marcó un antes y un después en mi trayectoria.
La extraordinaria repetición de determinados fenómenos, la coherencia observada entre cientos de experiencias y la profunda transformación que muchas personas experimentaban tras las sesiones cambiaron profundamente mi forma de comprender la conciencia y reforzaron mi compromiso con la investigación.
Al finalizar el ensayo sentía que había alcanzado los dos objetivos que me había planteado al iniciarlo.
Por un lado, al finalizar el ensayo consideré que había obtenido un conjunto de evidencias observacionales que, desde mi experiencia como investigador, respaldaban la hipótesis de las vidas pasadas. La extraordinaria repetición de los casos, la coherencia entre cientos de experiencias, la aparición de información histórica que posteriormente pudo ser contrastada y la documentación de casos extraordinarios de xenoglosia reforzaron mi convicción de que estos fenómenos merecían ser estudiados con la máxima seriedad y profundidad.
Por otro lado, había desarrollado una metodología sólida, fruto de cientos de horas de práctica, observación y experimentación, que seguiría perfeccionando durante los años posteriores y que acabaría dando origen al Análisis de la Conciencia y a la Hipnosis Expansiva.
Años después, todo aquel trabajo daría origen al programa formativo del Instituto Blasco y proporcionaría la base metodológica y de investigación para el diseño del Estudio Prospectivo Multicéntrico sobre el Análisis de la Conciencia. Del mismo modo, consolidaría las metodologías que hoy continúan evolucionando y perfeccionándose gracias a la investigación continua, la experiencia acumulada y los nuevos conocimientos que surgen de cada formación impartida en el Instituto.
Lo que comenzó como un ensayo experiencial cuyo propósito era obtener evidencias sobre algunos de los fenómenos que investigaba para mi libro La Prueba del Alma terminó convirtiéndose en mucho más que eso. Aquel trabajo dio origen a toda una línea de investigación que continúa abierta en la actualidad.
Sin aquellas más de 800 sesiones, unidas a los más de diez años de investigación que las precedieron, no habrían nacido el Análisis de la Conciencia, la Hipnosis Expansiva ni el programa de formación de Analistas de la Conciencia e Hipnosis Expansiva, que hoy constituye una parte esencial de mi labor.
Aquel ensayo no solo transformó mi manera de investigar; también definió el camino que sigo recorriendo desde entonces. Me impulsó a la docencia y a la necesidad de compartir todo el conocimiento adquirido con personas de distintos países, formando a nuevos profesionales que continúan desarrollando, aplicando y enriqueciendo estas metodologías.
Hoy sigo investigando con el mismo propósito que me impulsó desde el principio: comprender cada vez mejor la naturaleza de la conciencia y transmitir ese conocimiento a quienes desean seguir explorándola con una actitud abierta, rigurosa y comprometida con la investigación.
La investigación continúa. Y con ella, el mismo compromiso que ha guiado todo mi trabajo desde el primer día: seguir buscando respuestas allí donde todavía quedan preguntas.
Nacho Blasco