Una investigación nacida de una década de trabajo
En el año 2021 participé en el concurso internacional organizado por el Bigelow Institute for Consciousness Studies (BICS), una de las iniciativas más ambiciosas celebradas hasta la fecha sobre la supervivencia de la conciencia tras la muerte física.
El objetivo del certamen era presentar una tesis de 25.000 palabras que reuniera la mejor evidencia disponible sobre la supervivencia de la conciencia después de la muerte física permanente.
Decidí participar porque, tras más de una década de investigación que dio origen a mi libro La Prueba del Alma, reunía los requisitos exigidos por la organización: una trayectoria investigadora demostrable, publicaciones previas sobre la materia y pertenencia a una institución dedicada al estudio de la conciencia. En aquel momento era, además, presidente de la Sociedad Científica para la Investigación de la Conciencia (SCIC) en España.
Para este proyecto me acompañó un equipo multidisciplinar formado por la doctora María José Cardoso, la neuropsicóloga Antonia Esteban y la doctora en Psicología Isabel Martínez.
El jurado, integrado por científicos de reconocido prestigio internacional, evaluó tanto la calidad del ensayo como las credenciales académicas e investigadoras de todos los participantes. Tras superar el proceso de admisión, nuestro trabajo pasó a formar parte de una convocatoria internacional en la que participaron alrededor de 1.300 investigadores procedentes de numerosos países.
Después de una primera fase de evaluación, más de mil participantes fueron descartados. Nuestro ensayo logró situarse entre los 200 trabajos seleccionados, formando parte del grupo de investigaciones que superó el exigente proceso de evaluación científica del certamen.
Aunque finalmente no obtuvimos uno de los premios, formar parte de este proyecto supuso un importante reconocimiento al trabajo de investigación desarrollado durante tantos años y una oportunidad para contribuir al diálogo científico internacional sobre uno de los mayores interrogantes de la existencia humana.
El ensayo presentado
El trabajo, titulado The Best Evidence for the Survival of Human Consciousness after Permanent Bodily Death, fue elaborado a partir de la investigación desarrollada durante más de diez años y sintetiza buena parte del contenido recogido posteriormente en La Prueba del Alma.
El ensayo reúne una amplia revisión de investigaciones científicas, publicaciones académicas, testimonios, experiencias documentadas y observaciones obtenidas directamente por nuestro equipo investigador, con el propósito de analizar las principales evidencias relacionadas con la continuidad de la conciencia.
Para estructurar el estudio clasificamos las evidencias en cuatro grandes áreas de investigación:
- Experiencias relacionadas con la propia muerte, como las experiencias cercanas a la muerte y las experiencias en el lecho de muerte.
- Fenómenos de comunicación con personas fallecidas, incluyendo la mediumnidad y la transcomunicación instrumental.
- Estados expandidos de conciencia, entre ellos las experiencias fuera del cuerpo, los sueños lúcidos y las experiencias de vidas pasadas.
- Continuidad de la conciencia a través del tiempo, analizando los estudios e investigaciones sobre reencarnación.
Además de revisar la literatura científica internacional, el trabajo incorporó experiencias de investigación de campo, análisis documentales y casos recopilados directamente por nuestro equipo, siempre diferenciando entre la evidencia científica publicada y las observaciones obtenidas durante años de investigación propia.
Un paso más dentro de un camino mucho más amplio
Participar en este concurso no fue el final de una investigación, sino una etapa más dentro de un recorrido que continúa hasta hoy.
Desde entonces he seguido investigando, ampliando conocimientos y desarrollando nuevos proyectos relacionados con los estados expandidos de conciencia, el Análisis de la Conciencia y la posible continuidad de la conciencia más allá de la muerte física.
Porque, después de tantos años dedicados a este campo, sigo convencido de que comprender la muerte no solo cambia nuestra manera de entender el final de la vida.
Transforma profundamente la forma en que elegimos vivirla.
Nacho Blasco